jueves, 11 de junio de 2015

JIGGING CON BLACK MINNOWS de FIIISH

   Este artículo quiero dedicárselo a todos los que practicáis la técnica del JIGGING, en especial a los adeptos y adictos a los BLACK MINNOWS de FIIISH, señuelos entre los que se encuentra el revolucionario CRAZY SAND EEL, protagonista del reportaje y video que se incluye.





      Hace ya bastantes años comezamos a practicar esta técnica novedosa inventada por los japoneses. En nuestros inicios, la limitábamos a épocas concretas en que abundaban bancos de especies determinadas como SERIOLAS o LLAMPUGAS, consiguiendo pescatas notables en cuanto a cantidad, aunque -salvo alguna excepción- no tanto en tamaño de las piezas.

Pesquera realizada a jigging en 2.005, con jiggs plomados en la
actualidad obsoletos, como se muestra en la imagen. Ese día
conseguí una gran pescata de llampugas y seriolas a finales de octubre.
La llampuga que sostengo en la imagen pesó 3,8 kg.

       En los últimos tiempos, movido en parte por la curiosidad (y la "envidia") de los videos colgados en YOU TUBE, en los que podemos observar su eficacia no solo para peces pelágicos sino también para especies de fondo (en su modalidad "deep jigging") como el DENTÓN, MERO, PARGO, GALLO PEDRO, ETC, decidí acopiarme poco a poco del material necesario para practicar la técnica, "jubilando" muchos de los vetustos jiggs con los que cuento en mi equipo de pesca.

           La verdad sea dicha, en los comienzos, y a excepción de algún que otro DENTÓN mediano, capturado con jiggs metálicos tipo "Sea Rock" o "Halco", los resultados pescando a fondo eran pobres (o nulos en muchas ocasiones), por lo que se nos quitaban las ganas e ilusión por intentarlo en un tiempo, volviendo enseguida a la modalidad que dominamos: la pesca a embarcación fondeada con volantín.


Ejemplos de "jiggs plomados". Los que se situan a la derecha podrían
llevar la matrícula de "históricos", puesto que son de los primeros
que salieron al mercado. Los de la parte izquierda, mucho más evolucionados,
tienen su vigencia, si bien no son tan efectivos como las cabezas plomadas
 tan demandadas actualmente.

         Pero la "revolución de las cabezas plomadas" ha hecho que volvamos a recobrar la fe en esta técnica. Es cierto que en nuestra zona de TORREVIEJA, los fondos rocosos (antaño muy ricos) están muy castigados por la extensa flota de arrastre y de artes menores (trasmallos, etc) que opera en la zona. Pero aun así, en la zona alta de las cordilleras sumergidas, fondos mixtos de cascajo y roca, y algunos cantiles determinados, todavía quedan piezas de cierta consideración que invitan a "remojar" los señuelos.


Gama de señuelos de la marca FIIISH, toda una revolución en el mercado.
         
          Así pues, si bien ya existían en el mercado este tipo de señuelos, se han hecho especialmente populares con la irrupción en el mismo de la firma FIISH, con una gama de artificiales muy evolucionados en su composición y diseño, así como sus cualidades natatorias. Eso unido a un aspecto estético muy cuidado y un "merchandaising" que no tiene parangón en el mundillo de la pesca. Además, el tipo de movimiento que debe imprimirse a este tipo de señuelo exige un esfuerzo mucho menor por parte del pescador respecto a los "jiggs metálicos", cuyo carácter inerte requería movimientos mucho más bruscos que desembocaban en el agotamiento del afanado pescador a las primeras de cambio.

Instrucciones de montaje y uso del CRAZY SAND EEL: es necesario hacer un
correcto montaje para tener efectividad, puesto que se vende separado en dos
piezas (cabeza+anzuelo y cuerpo de vinilo).

       Es más, despues de probar este tipo de señuelos, me atrevería a decir que los "jiggs" metálicos, quedarán paulatinamente en desuso hasta su práctica desaparición del mercado en favor de las cabezas plomadas. Al menos, en las zonas donde el pescado no abunda, creo sinceramente que los jiggs plomados son poco eficaces, puesto que la escasez y la falta de competencia con otros depredadores, hace que los peces detecten con facilidad el "engaño" y son menos proclives a atacar ese tipo de artificiales. En cambio, las cabezas plomadas (con cuerpos de vinilo) imitan con mayor fidelidad los movimientos de las presas, por lo que incitan mucho más a los predadores, aun cuando éstos se erigen en señores feudales de un "hot spot", que dominan a su antojo.

       Claro está que en aquellos puntos de pesca que son auténticos vergeles (que por desgracia no abundan en nuestras costas en distancias cortas y medias), los jiggs metálicos siguen teniendo vigencia, puesto que la gran rivalidad entre depredadores hace que éstos ataquen a cualquier cosa que se mueva con una mínima apariencia de pez, en su intento desesperado de que no se lo arrebate el competidor de turno.

En aguas tropicales (CABO VERDE), con gran
 abundancia de peces predadores, son mucho más
efectivos los jiggs plomados que en nuestra zona,
por desgracia muy castigada por la flota profesional.

      En definitiva, estos señuelos de nueva generación, unido a las informaciones de unos amigos pescadores asiduos de esta disciplina del JIGGING, que me han informado de su efectividad y enclaves donde practicarlo, han incentivado mi renovado interés por esta modalidad, que había perdido como consecuencia de alguna que otra "porra".

Gama de colores y variedad de cabezas plomadas de los CRAZY SAND EEL,
con 3 modos de empleo, en función de las profundidades en las que
queramos pescar (superficial, semi-vertical y vertical).

      Estos amigos que menciono son los HERMANOS PÉREZ (del "PEMAR III"), ENRIQUE y JUAN MANUEL, que desde hace un tiempo practican con regularidad esta técnica obteniendo buenas capturas y resultados en jornadas en las que, sin ser elevado el número de capturas, sí suelen volver a puerto con buenas sensaciones y picadas dignas de mención. Es por ello, que hayamos hecho alguna salida juntos a bordo del "AVIZOR" para probar la técnica, en la que ellos están bastante más experimentados que yo.

Enrique y Juanma Pérez, dos hermanos que comparten su pasión por la pesca a bordo de su embarcación (PEMAR III), metidos de lleno en el mundo de las competiciones oficiales. En nuestra zona son de los pocos que practican regularmente el "jigging", y son grandes "fanáticos" de los BLACK MINNOWS. En las imágenes inferiores muestran buenos DENTONES capturados con este tipo de señuelos.
       Aunque de forma más puntual -y casi diría que casual- yo también he conseguido capturas notables con los black minnows. No es una técnica que practique como parte principal de las jornadas de pesca, pero siempre procuro dedicar algunos momentos a "remojar" los preciados vinilos por si acaso "suena la flauta". En el caso de la foto que muestro a continuación, conseguí un hermoso DENTÓN DE 5 Kg con el BLACK MINNOW 160, despues de una afortunada jornada de pesca a fondo en el que conseguimos una gran pesquera de grandes chopas. Fué un inmejorable colofón a la jornada, puesto que la picada se produjo instantes antes de poner rumbo a puerto, en que se me ocurrió probar en un "hot-spot" en el que tengo mucha confianza. Así pues, con esta guinda al pastel, Ignacio y yo volvimos a puerto con la sonrisa de oreja a oreja y "cantando habaneras"...

Precioso DENTÓN de 5 Kg capturado con un BLACK MINNOW 160 color azul,
el pasado mes de abril. Una pieza que supuso la "guinda" a una magnífica
 pescata de chopas de buen tamaño. Ese día me acompañaba IGNACIO J.,
 familiar cercano, que disfrutó de lo lindo y no daba crédito cuando vió
aflorar a la superficie el "bicho"...

     En el caso de las jornadas compartidas con los Hermanos Pérez, me han servido para tomar buena nota de la forma de mover los señuelos, quedando patente con los resultados obtenidos que ellos son ya unos expertos en esta modalidad, en la que yo voy haciendo mis primeros pinitos. En la primera jornada que compartimos "jiggeando" se dieron a primera hora del día unas condiciones óptimas, puesto que una suave brisa del norte nos hacía recorrer los "picos" a lo largo de la archi-conocida cordillera del Carrilón, estando todo el tiempo en la zona fuerte de la misma, donde las probabilidades de pesca son mucho mayores. En el siguiente video podemos ver las capturas de esa jornada:


      El resultado del día, sin ser nada del otro mundo fue bastante esperanzador puesto que conseguimos un buen GALLO PEDRO, un PAGEL cercano al kilo, y algunas picadas que no conseguimos clavar o subir a bordo. 

Juanma mostrando un buen GALLO PEDRO, capturado con un CRAZY SAND EEL 220. Como puede verse en la imagen y el video, atacó con tál ferocidad el señuelo que se lo tragó "hasta el galillo".

        Eso sí, este día quedó más que probada la efectividad de los CRAZY SAND EEL, unos artificiales de forma alargada que para el jigging de profundidad prometen grandes capturas, dado su movimiento natural ondulante, capaz de excitar a los peces más tranquilos ligados al fondo. 


Detalle del CRAZY SAND EEL: es conveniente añadir un anzuelo en la cola del señuelo,
 atándolo con trenzado a la arandela situada en la cabeza plomada
 (previo cosido a lo largo del  cuerpo), 
con objeto de que el pez se clave si
decide atacar el señuelo por la cola.

       Espero que a lo largo de próximas jornadas practicando esta modalidad, pueda contaros nuevas historias y mostraros grandes capturas con estos preciados señuelos. Y si estas capturas pueden realizarse junto a buenos amigos, como en este reportaje, tanto mejor...

martes, 12 de mayo de 2015

LA CHOPA: LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA...

         

     Este artículo sobre la PESCA DE LA CHOPA, es el tercero de la saga de reportajes relativos a especies dominantes según la estación del año,  y corresponde a una especie de fondo muy abundante en PRIMAVERA, en su época de freza. 

Imagen de dos hermosas chopas de más de 1,5 kg, pescadas en una jornada en la que pesqué ataviado del BLUSÓN, en homenaje a mi querida ASOCIACIÓN GASTRONÓMICA "LOS BLUSONES", de la que me siento orgulloso de ser miembro desde hace unos años con la que paso tan buenos raticos...

     Las chopas pueden pescarse prácticamente a lo largo de todo el año, en fondos a partir de los 30 m hasta los 70-80 m. En cualquier caso -como todas las especies-, tienen un momento en el que es mucho más fácil encontrar grandes ejemplares concentrados en bancos numerosos, que suele ser a principios de la primavera (desde mediados de marzo). Este período de freza suele durar -dependiendo de las temperaturas medias del agua hasta mediados de mayo-, pudiendo alargarse hasta principios de junio si la estación no es calurosa. 


Afortunada pesquera de chopas del "LUNA GADEL", una embarcación amiga del Club Marina Internacional. Aprovechando la plenitud del ciclo reproductor y la abundancia de chopas hicieron un particular "concurso" entre parejas, consiguiendo este espectacular rancho. Arriba: Gema, Estibaliz y Lorena muestran orgullosas las capturas. Abajo: Carlos, Juanma y David, patrón del LUNA GADEL. ¿Habrá  mayor placer que una pesquera como ésta en compañía de tu pareja y de buenos amigos?

     Dicho ésto como norma general, puedo afirmar que también he conseguido realizar buenas pesqueras de grandes chopas "macho" a finales del otoño y principios del invierno, localizándolas en algunos puntos de un cantil submarino, en los que -curiosamente- posteriormente no las he encontrado en la época que se presupone de freza, cuando deberían estar más concentradas y activas. Aunque sea una teoría muy personal y sin rigor científico, esta circunstancia puede que se deba a que posiblemente sean sus "cuarteles de invierno" donde hibernan en sus cómodas "madrigueras" y cogen fuerzas para el apareamiento de la estación venidera, en que salen a buscarse la vida a otros lugares donde socializar y aparearse, y en los que confluyan factores locales y de tipo estructural, donde les resulte más fácil el apareamiento y la puesta de huevos que en sus "residencias habituales". De alguna manera es un comportamiento similar al de los humanos cuando salen a "ligar", pasando el invierno de una forma más tranquila, y con la llegada de la primavera salen del "cascarón" en busca de lugares donde relacionarse con especímenes del "sexo opuesto" (o del mismo, en algunos casos). Las chopas hacen bueno el refrán "la primavera, la sangre altera..."

También es posible localizar grandes chopas, fuera de su temporada de freza, si conocemos los fondos donde ellas tienen su "residencia habitual"...
        Eso sí, las capturas de la época otoñal nunca han sido tan cuantiosas como las que hemos llegado a lograr cuando están en su cénit reproductor primaveral, en que los grandes ejemplares "macho", de una tonalidad azul irisado, se agrupan para reproducirse con las hembras -de un color gris plata-, y custodiar los huevos, en una especie de nidos a modo de cráter de entre 30 y 100 cm que ellos mismos son capaces de excavar en el lecho marino.


El tamaño medio de las chopas "macho" (color azul) suele ser grande en en época de freza.
     He de confesar que, desde unos pocos años atrás hasta ahora, la pesca de las grandes chopas se ha convertido en una de mis favoritas, ya sea por el tamaño de los ejemplares, por la técnica depurada que requiere, o porque es posible realizar pescatas realmente extraordinarias si logramos conocer los secretos de la misma. Además, es una pesca selectiva en la que, dados los hábitats en los que se dan cita, es posible realizar capturas de otras especies, que en muchas ocasiones son la guinda al pastel de una jornada inolvidable.

Junto a las chopas, es posible realizar capturas de cierta entidad. Arriba: pargo de 1 kg y Gallo Pedro de 2 kg, junto a varias chopas de más de 1 kg. Abajo: junto a chopas de tamaño medio y pequeño se consiguen algunos pargos y pageles.

     Respecto a su técnica, ya escribí un artículo en colaboración con A. Javaloy para la web pescatorrevieja.com (en Abril de 2013), con motivo de una de esas magníficas pescatas que tuvimos la suerte de realizar a bordo del AVIZOR en primavera, que a continuación reproduzco literalmente: 

OTRA DE CHOPAS A BORDO DEL AVIZOR:


En esta ocasión he querido ser yo mismo, por lo excepcional de la gran pesquera realizada (la enésima de chopas) quien escriba la crónica que habitualmente hace día a día en su web mi amigo y compañero de afición Andrés Javaloy, en la que tan orgulloso me siento de aparecer y colaborar en numerosas e inolvidables experiencias, de forma mas o menos regular y activa. Para los profanos en la materia, quizá pueda parecer que es relativamente fácil llegar de la mar con un buen puñado de pescado, dada la frecuencia con la que estamos realizando bonitas pesqueras que colgamos en la red.¡¡¡ Nada más lejos de la realidad!!!! Si aún es posible realizar esas capturas sobre enclaves bastante conocidos por muchos pescadores recreativos (y profesionales), es por lo selectiva que es esta modalidad, puesto que es necesario utilizar un material extremadamente sensible (por los toques sutiles= leve “blandeo” de la puntera), unido a la dificultad de conseguir poner el barco (o mejor dicho los aparejos) sobre la vertical de la cima de la roca donde se agrupan las chopas para frezar en esta época del año. 


SECUENCIA DE PESCA DE UNA GRAN CHOPA. Arriba nuestro compañero Manolo Ruiz sube con precaución, dadas la finura de su caña y aparejos una gran chopa. Abajo: acción de salabrado de una chopa macho de más de 1 kg.
Una de las cosas que hacen apasionante este deporte es que casi todos los días son diferentes, debiendo tenerse en cuenta diversas variables según circunstancias que unos días apenas influyen y otros son tremendamente decisivos, y que en muchos casos son dificiles de determinar o conjugar. En el caso de hoy, es probable que buena parte del éxito radique en el análisis previo de un factor fundamental: la corriente o “marea”. La noche antes (sospechando su influencia por el “chivatazo” de un amigo – José Ramón- que había salido en días previos y me comentaba un aumento progresivo de la misma), consulté unos mapas de la AEMET en los que se predicen (con cierto margen de error) las posibles corrientes marinas. Comprobé que, en efecto, era más que probable una moderada corriente del NE que podía complicar obtener resultados favorables. Pero mis expectativas pesimistas, fueron en parte compensadas por Andrés, que también había realizado una particular consulta basándose en unas tablas lunares (de las que yo me confesaba escéptico, hasta hoy) que indicaban para la fecha una actividad máxima del pescado en la franja de las primeras horas de la mañana, como así se ha demostrado.
Desde que descubrimos el mapa de corrientes de la AEMET -cuyo enlace puede apreciarse en la parte superior- podemos preveer las corrientes y discriminar waypoints donde pescar en una fecha determinada. No obstante, no siempre se cumple con precisión la predicción de este mapa. 
    En este precioso día primaveral (con temperaturas aún un tanto frías para las fechas) nos dispusimos Manolo Ruiz, Andrés y yo a partir rumbo al pesquero que tantos frutos lleva dando desde hace ya más de un mes. ¡¡¡Parece increíble que todavía queden chopas ahí!!! Salimos a las 7:15, teniendo prevista una jornada corta (hasta las 12:30) puesto que teníamos compromisos familiares a mediodía. Una vez arrivado al waypoint fondeamos el barco teniendo en cuenta que quedara sobre la vertical de la piedra, pero ligeramente desplazado hacia el lado de donde venía la corriente, de forma que los aparejos cayesen sobre la misma por efecto de la corriente. Esto que parece tan sencillo decir resulta a veces casi imposible de materializar si ésta es demasiado intensa, pero afortunadamente hoy al primer intento conseguimos realizar la operación con precisión milimétrica, evitando así las “pejigueras” de tener que levantar el ancla a mas de cuarenta metros, con la consiguiente “espantada” que produce al pescado. Además, parte del éxito radica en las “manitas” de Manolo al regular la caída del “hierro”, demorando la misma lo necesario para que la brisa nos derivara lo suficiente para alcanzar el punto deseado, al que cariñosamente llamamos “punto G”, por razones obvias. “Solamente” es cuestión de tirar el ancla en el momento y lugar oportuno, calculando la deriva causada por efecto de viento y corriente, y hacer por que el hierro enganche en el fondo en el momento preciso para dejar el barco sobre el lugar calculado previamente. 

      Prácticamente fue la unica especie de peces que pescamos. Los trazos en la sonda corresponden a segmentos de medio metro a patir del fondo. Como se puede apreciar, el pescado estaba entre el piso y dos a 3 metros por encima de él. Como otras veces, pudimos comprobar que los cebos mas atacados ( siempre de langostino congelado) eran los situados en los anzuelos mas distantes del plomo, estando éste, como es logico, situado en el suelo marino.
Sobre las 8:00, y una vez fondeados sobre el cantil comprobamos en la sonda que el fondeo es inmejorable puesto que se observa una gran mancha de pescado pegado al piso, un poco por la ladera de levante de la cordillera. Empezamos a pescar, no sin cierta desazón, al ver que tenemos que hacerlo los tres por la banda de estribor al quedar el barco emproado al SE e ir los aparejos en dirección al SW. Ver esquema de fondeo:



       A pesar de ese pequeño “handicap”, comprobamos enseguida los optimistas vaticinios de Andrés, puesto que dan la cara de inmediato las chopas de tamaño mediano y alguna gorda. A eso de las 9:00 ya llevamos un buen puñado de todos los tamaños, pero a partir de ahí, prácticamente desaparecen las pequeñas, obteniendo en casi todos los lances “berracos” de 800 gr en adelante (hata 1,8 kg ), demostrándose la teoría de que cuando hay pescado gordo abajo, el pequeño se asusta y come menos. 
       A eso de las 10:30, cuando estamos en plena actividad llega un barco de unos amigos del RCNT que se fondean a unos 20 m de nosotros, pero no consiguen realizar ninguna captura digna de mención, puesto que a pesar de conseguir fondear el barco más o menos sobre la vertical de la piedra, sus aparejos caen fuera de la misma por efecto de la corriente, quedando demostrada la gran precisión que exige esta modalidad. Ellos intentan lanzar sus chambeles en dirección a nuestro barco, pero es inútil, puesto que el pescado está muy “anguado” en un punto concreto al que solo nosotros tenemos acceso, a consecuencia de que el AVIZOR se ha mantenido toda la mañana sin apenas bornear y el pescado está concentrado y no está por la labor de moverse de ahí. En algunos lances conseguimos estar los tres “en combate” de forma simultanea, debiendo coordinarnos para la acción del salabrado, con la “sana” envidia y comentarios jocosos de nuestros vecinos, un tanto impotentes de vernos levantar pescado sin poder acceder a parte del “botín”. 
Arriba, Manolo y el patrón Jose Manuel con sendas chopas de mas del kilo ( en realidad, la mayor parte de las que logramos estaban por encima de ese peso) . Esa fue la única foto que logré tomar al patrón, ya que cuando está en pleno "fervor" de pesca, no quiere saber nada de esperar para hacer una buena toma fotográfica. Abajo: al poco de estar fondeados clavé esta chopa de 1´860 Kgr que me divirtió extraordinarimente. 
       A las 12:30, como estaba previamente pactado, y con el alivio de que el pescado había empezado a dejar de comer, izamos el ancla y ponemos rumbo a puerto. Por el camino, y mientras degustamos unos trozos de queso, comentamos la “jugada”, regocijándonos y “dándonos jabón” los unos a los otros, puesto que curiosamente hoy ha sido uno de esos días en que todos hemos pescado por igual (sin que alguno tuviera el día “cenizo”), sabedores de que llevamos una pesquera de las que ya pocas se ven, con piezas de un tamaño medio muy respetable, y de que hemos vencido a un factor determinante- la corriente- que en otras ocasiones nos ha obligado a desistir de una modalidad tan delicada, tanto por la precisión en el fondeo, como por lo que puede llegar a condicionar sentir la picada del pescado, ya que éstos se muestran reacios al notar la tensión de la líneas si aquella es excesiva, y comer de forma mezquina o directamente rechazar el cebo. Por suerte, hoy el pescado quería comer y la corriente no era tan intensa como para “aguarnos la fiesta”. Además, todo nos ha “cuadrado” excepcionalmente: un único y preciso fondeo, apenas hemos perdido ninguna pieza considerable, y no nos hemos dejado (y esto es lo más extraño) ningún chambel en los roquedales submarinos, ya que probablemente la dirección de la corriente no nos hacía “restregar” los chambeles en la dirección más abrupta de la ladera, como ocurre en otras ocasiones con la consiguiente pérdida de muchos preciados aparejos (que tanto tiempo y esfuerzo nos lleva preparar). 

      Como ya he explicado, el análisis previo de una jornada estudiada y preparada a conciencia puede llevarnos al éxito si conseguimos minimizar los posibles inconvenientes, si bien es necesario –como en esta ocasión- que acompañe un poco la fortuna puesto que hay variables casi aleatorias (p. ej: cuál es el lado de la piedra por donde está activo el pescado) que son muy difíciles de predecir por mucha experiencia que se tenga. Tal vez sea esta incertidumbre lo que nos hace a los pescadores deportivos seguir tan “enganchados” a la mar, a pesar de las “porras” que hacemos con cierta frecuencia.

Imágenes ya en el puerto de la magnífica pesquera conseguida: ¡¡las chopas de la parte inferior sobrepasan todas el kilo y medio de peso!!
    En este artículo revelábamos algunas "claves del éxito", pero nos guardábamos en la manga algún "secretillo", que en este artículo -y haciendo honor al nombre del blog- voy a contaros. 
Los aparejos "largos", cuestión fundamental:
       Se trata de uno de los trucos que considero fundamental para la pesca de las grandes chopas. Aunque parezca una tontería, la longitud del volantín y el grosor del terminal influye decisivamente para obtener buenos resultados en la pesca de este fascinante espárido que se agrupa para frezar al principio de la primavera.
    A este respecto, puedo dar fe de que un volantín excesivamente corto y con sus anzuelos demasiado juntos reduce notablemente las posibilidades de picada, puesto que, a diferencia de otros espáridos muy vinculados al fondo (pagel, mabre, dorada...), la chopa es un pez que puede despegarse unos pocos metros del fondo para comer, puesto que al no estar dotada de molares no tiene la tendencia a marisquear por el fondo que tienen otros primos de la familia Sparidae.
     Así pues, el pie que utilizamos para pescar la chopa es similar al empleado genéricamente para la pesca a fondo con volantín, con algunas particularidades:
1- Se aumentan las distancias entre los anzuelos, haciendo un pie bastante más largo, con el objeto de cubrir una columna de agua mayor, dada la tendencia de la chopa a comer ligeramente "despegada" del fondo. Si éste es demasiado abrupto, con las consiguientes posibilidades de enroque, se llega incluso a suprimir el anzuelo de abajo. Para ésto es conveniente realizar camadas para 4 terminales, dejando el de abajo sin poner para evitar enganches. Al fin y al cabo, hemos constatado que el mayor porcentaje de piezas se obtiene con el/los anzuelo/s situado/s en la parte superior.

2- Es muy importante la finura de la línea. Salvo raras excepciones en que comen "a morir", hemos podido comprobar cómo las chopas se negaban a picar en un terminal de 0,40 mm, mientras no hacían ascos al de 0,33 mm. Esto supone cierto riesgo de roturas si clavamos dos (o incluso 3) grandes ejemplares simultaneamente, pero en cualquier caso multiplica las posibilidades de éxito y minimiza la picada tan desconfiada y sutil de la chopa. Como es sabido, ellas tienen tendencia a tantear el cebo "morreándolo" inicialmente, y si éste es de su agrado lo ataca con confianza posteriormente. Pero si en esa primera aproximación detecta el nylon, es posible que no vuelva a comer o lo haga con demasiado recelo. Y aunque pueden llegar a ser ejemplares relativamente grandes (hasta 2,5 kg), aconsejo pescar con anzuelo de tamaño máximo nº 2, dado el tamaño pequeño de su boca en comparación con otras especies que alcanzan esas dimensiones.


Boca de la chopa, en la que se observan sus finísimos dientes. Su forma
puntiaguda le permite succionar el cebo en algunos casos, lo que explica
sus sutiles picadas.

3- En esas ocasiones en que comen a morir y tenemos ejemplares realmente grandes debajo, se hace conveniente sobredimensionar el aparejo. Prueba de ello es la pesquera que tuve la suerte de vivir este año, en que tras unos comienzos sacando ejemplares de tamaño que rondaba el kilo, empezar a comer grandes ejemplares que -o por su tamaño o por clavar dos piezas de forma simultanea- me rompían con gran facilidad los chambeles del 0,33 y 0,37, teniendo que pescar con línea del 0,40 y 0,45, para evitar la ruptura por el punto débil que supone el nudo que hace de tope en las perlas giratorias. 


Video grabado a bordo del AVIZOR a lo largo de varias jornadas, 
pescando chopas de buen tamaño...

4- Además de lo expuesto en el punto anterior, hay que tener en cuenta que la chopa posee unos finísimos dientes que desgastan el sedal de la gameta, por lo que es fácil que nos lo corten si se embuchan, o por desgaste cuando ya hemos sacado varios ejemplares con el mismo anzuelo. Por ello, se hace necesario llevar un buen número de gametas con anzuelos atados, para ir sustituyendo los que vamos perdiendo durante la acción de pesca. En la pesquera que relato en el punto anterior llegué a sustituir ¡¡¡hasta 15 anzuelos!!!, por unos motivos u otros (rotura, desgaste, despunte, pérdida de la muerte, etc).

Los punteros:
     Otra clave a la que no hacíamos referencia en el artículo son las punteras de las cañas de última generación. Si bien éstas -mucho más sensibles y flexibles- son convenientes para cualquier especie que pretendamos pescar, éstas se hacen absolutamente indispensables para la pesca de la chopa. La razón fundamental es que el primer y sutil "tanteo" de la chopa al cebo, sería prácticamente imperceptible con los punteros "antiguos". Dotando el equipo con éstos mucho más  sensibles nos ponemos "en guardia" cuando la presa da su primer aviso, para -una vez la dejamos engullir- clavarla sin contemplaciones. Esta circunstancia nos ha llevado a acuñar el término "blandear la puntera", por el suave y blando desplazamiento que sufre la puntera en la picada inicial de la chopa, que nos pone a los pescadores en tensión para proceder al clavado posterior de la pieza.



El cebo:
     Tampoco hablábamos del cebo en aquel artículo. En realidad, la chopa no desprecia casi ninguno (sardina, alacha, calamar, lombriz, ermitaño, gamba viva, etc), pero hemos contrastado sobradamente que lo que realmente la enloquece es el LANGOSTINO CRUDO. Y tiene una especial debilidad por la parte de la cabeza, donde se concentran los jugos y el ácido úrico (algunas personas tienen los mismos gustos que las chopas, yo incluído). Así pues, cuando intentemos pescar chopas, nada de desperdiciar las cabezas, pues quitando la parte de la punta y los ojos - mucho más dura-, ésta supone un manjar muy tentador para ellas. Si se da la circunstancia de que no haya morralla también suele resultar infalible pelar el cuerpo del langostino, lo que supone un bocado blandito que -cuando están en pleno festín alimenticio- atacan saltándose el paso del "tanteo" previo. Y si hay presencia masiva de morralla en el punto de pesca, será conveniente poner carnadas grandes y sin pelar, que ya ellas se encargarán de succionar hábilmente, encontrándonos con muchos lances en los que subiremos los anzuelos únicamente con las cáscaras de los langostinos.


Encarnando el langostino en la puesta de sol.
        Algunos profanos en la materia pensareis que estamos locos dando de comer sabrosos langostinos a los peces. Pero creedme, es uno de los cebos más económicos con los que contamos los pescadores, si lo comparamos con otros de difícil o costosa adquisición como los ermitaños, gamba viva, bramantos, lombrices,etc . La carestía de éstos hace a veces complicado conseguirlos, siquiera por encargo. 

Los fondos:

      Le gustan los fondos mixtos, con preferencia por los lechos de limo, arena y rocas, así como los escalones submarinos y los bajíos sembrados de posidonia, siempre en profundidades superiores a 30 m en ejemplares adultos.

        Pero en su período de freza tiene querencia por fondos ROCOSOS CON LECHOS DE ARENA ALREDEDOR, donde poder realizar la puesta y custodia de los huevos. Así pues, el macho excava un nido en la arena con la ayuda de su cola, de hasta un metro de anchura. Los huevos están rodeados de una sustancia viscosa, y la eclosión tiene lugar 9 días después de la puesta, período durante el cual son vigilados por los grandes ejemplares macho.

Imágenes de los fondos en que habita la chopa en su ciclo reproductor. Especialmente tiene tendencia a fondos rocosos con arenas alrededor.
Imágenes de chopas en la sonda. La imagen de la izquierda corresponde a chopas descansando en el fondo (correspondería a a la imagen superior -arriba a la izquierda-). A la derecha se observa el mismo punto de pesca, en que las chopas se muestran activas alimentándose despegadas del fondo (correspondería a a la imagen superior -abajo-).

    

       Al llegar al waypoint de pesca es habitual detectar las chopas  -si las hay en abundancia- como una densa imagen pegada al fondo. Una vez fondeados sobre el punto, y cuando estas se anguan en el mismo, es habitual que esa imagen pierda densidad, en favor de una mayor altura en la columna de agua mientras se están alimentando con nuestros cebos. Este fenómeno quizá pueda explicarse de la siguiente forma (a modo de hipótesis muy personal):


         La zona pegada al fondo, probablemente queda como lecho donde se depositan los huevos, custodiados siempre por algún ejemplar. Por ello, dada la densidad y el "tráfico" existente pegado al fondo, las chopas tienden a despegarse de éste para poder comer con mayor facilidad y así "desconectar" de sus tareas "paternales". A diferencia de lo que ocurre con la pesca de otros espáridos (doradas, pagel, mabre, etc), si estás pescando chopas y observas una mayor querencia por el anzuelo superior, es un síntoma muy bueno, puesto que con casi toda seguridad serán ellas. En ocasiones, no es difícil observar cómo devoran con rapidez los anzuelos superiores, dejando intacto el anzuelo rastrero, tanto más cuanto más largo sea el volantín con el que pescamos, como ya se ha expuesto.


     Como ha quedado dicho, la pesca de las chopas supone un gran reto para el pescador, y una modalidad que puede darnos grandes alegrías si conocemos sus claves y lugares querenciosos. Y si estos momentos se comparten junto a nuestros amigos y compañeros  o con otros tripulantes menos habituales (que movidos por la curiosidad de las batallas que les contamos deciden acompañarnos), se convierte en una diversión felizmente compartida. 


La pesca de las grandes chopas requiere gran técnica y experiencia, pero cuando éstas abundan, incluso los pescadores no tan expertos son capaces de sacar buenos ejemplares. En estas imágenes, familiares y amigos disfrutaron de lo lindo con las grandes chopas y alguna pieza digna de mención, como la CORVA de 1,5 kg que muestra orgulloso Ignacio en la foto de arriba.


      La pesca de las grandes chopas, es una modalidad que descubrimos no hace mucho tiempo (hasta entonces su pesca se limitaba a capturas accidentales junto a otras especies). Es una modalidad primaveral, que podemos combinar con salidas a otras modalidades desde embarcación, como el curricán de superficie, el brumeo en busca de grandes túnidos (bacoretas y atunes) o el curricán de fondo y/o jigging/spinning en busca de palometones y dentones.


Imágenes de una jornada inolvidable en el AVIZOR, junto a IGNACIO J., familiar cercano que disfrutó de lo lindo con las enormes chopas como la que muestra en la imagen de 1,850 kg. Para redondear la jornada, tuvimos la suerte de capturar este precioso DENTÓN de 5 kg a jigging, con una cabeza plomada BLACK MINNOW de 16 cm, que puso la guinda al pastel.

      Y desde luego, y supongo que a causa de los excelentes resultados que venimos obteniendo los últimos años, es una de las especies que más nos gusta capturar y mejor se nos da a la tripulación del AVIZOR...


Buena pesquera en el AVIZOR, junto a mi primo DOMINIQUE G.
 La primera de esta temporada lograda a mitad de marzo.
Fue conseguida pescando por la tarde en apenas 3 h, despues de 
pasar una aciaga mañana de excesiva calma, en la que el pescado estaba inactivo.
                                                

GASTRONOMÍA:
          La chopa es un espárido, como la dorada, el dentón o el pargo. Estoy de acuerdo con muchos colegas de afición en que su sabor no tiene la finura y calidad de éstos, pero no lo estoy con aquellos que menosprecian su valor culinario. A mi me parece un pescado con bastante sabor y una textura bastante consistente -eso sí, algo seca-, que si se sabe cocinar puede deleitar a cualquier "gourmet", por exigente que sea.

          Además, si conseguimos una pesquera abundante en su época de freza, podemos extraer de sus entrañas las deliciosas huevas (de las hembras -plateadas-) y letones (machos -azules-). Se da la circunstancia particular de que el tamaño de las huevas de las hembras -hablando incluso en términos absolutos- suele ser mucho mayor en comparación con los letones de los machos. Es fácil comprobar que algunas hembras que apenas sobrepasan los 300 gramos llevan la zona ventral "a punto de reventar", con huevas de tamaño considerable en proporción a su tamaño. Por contra, los letones de los enormes machos -que sobrepasan con facilidad 1,5 kg-, no suelen tener un tamaño proporcional al del pez.


A la izquierda: chopa HEMBRA de color gris-plata, junto a sus HUEVAS.
A la Derecha: chopa MACHO, de color azulado, junto a sus LETONES

       Así pues, la chopa podemos cocinarla de muchas formas, siempre y cuando le aportemos elementos grasos a su textura seca, que mejorarán enormemente su tacto y sabor.
Receta de chopa (una vez pelada): se reboza en huevo con unos ajos y harina. Posteriormente se fríe. Es una forma de cocinarla para que hasta los niños o 
personas no muy amantes del pescado se lo coman sin rechistar 
y disfruten en la mesa.


                  Para conseguir esos lomos, que serán mucho más fáciles de comer (en especial para los niños), un compañero me ha remitido estas fotos en las que se observa cómo proceder para quitar la piel de la chopa, evitando así la farragosa tarea de descamarlas, consiguiendo unos lomos totalmente limpios.

Para pelar la chopa procederemos de la siguiente forma:
1- Cortar la cabeza y dar un corte oblicuo en la zona ventral
2- Eliminar la espina dorsal y dar un corte longitudinal a ambos lados de
          la misma, con objeto de desvincular la piel de ambos dorsos del pescado.
3- Desde la parte cercana a la cabeza, con un cuchillo grande y
     rígido, ir enrollando en el cuchillo la piel hasta llegar a la cola.
4- Proceder de igual forma por el lado contrario,
        una vez cortado éste en la zona final de la cola.


DESCRIPCIÓN DE LA CHOPA:

La chopa (Spondyliosoma cantharus) es un pez de la familia de los espáridos, común en la costa este del océano Atlántico y en el mar Mediterráneo.

Los adultos pueden alcanzar 50 cm de longitud, con un peso máximo de 2 kg.

Tiene el cuerpo muy comprimido lateralmente. De color gris azulado en el lomo y gris pardo en el lateral, con una docena de listas longitudinales frecuentemente interrumpidas, amarillentas en los jóvenes y color pardo en los adultos grandes, pero que al morir se vuelven en todos los ejemplares pardo oscuro.

La aleta caudal se observa con una orla negra. La aleta dorsal presenta 11 espinas duras. La mandíbula tiene todos los dientes de igual tamaño, relativamente pequeños, agudos y curvados.
  
Clasificación científica
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Actinopterygii
Orden:Perciformes
Familia:Sparidae
Género:Spondyliosoma
Especie:S. cantharus
L., 1758
     
HÁBITATS:


Se distribuye por el Atlántico este, desde el Escandinavia hasta Namibia,2 así como por casi todo el Mediterráneo.

Los ejemplares jóvenes viven en grupos numerosos sobre fondos rocosos cerca de la orilla, aunque también se les puede encontrar en fondos de arena o de algas, mientras que los adultos viven en aguas más profundas, a cerca de 300 m de profundidad. Su alimentación es omnívora, siendo las algas una parte importante de su alimentación, complementada pequeños invertebrados, sobre todo crustáceos.

Son hermafroditas protoginos, que los primeros años son hembras y posteriormente se vuelven machos. En la época de reproducción el macho excava en la arena con su cola un nido redondeado de unos 30 a 100 cm de ancho, donde fecunda las huevas que pone la hembra y quedan envueltas en una masa gelatinosa. Después, es el macho quien los vigila hasta que eclosionan a los 9 días.

viernes, 27 de marzo de 2015

EL MABRE: REY DE LAS NOCHES DE VERANO.

         

       Este artículo sobre la PESCA DEL MABRE, es el cuarto de la saga de reportajes relativos a especies dominantes según la estación del año,  y corresponde a una divertida y tradicional modalidad practicada en las noches de VERANO. Quiero dedicárselo A MI MADRE, que me introdujo en la pesca cuando era un niño, y a la que siempre le ha apasionado esta modalidad por encima de otras.


       A pesar de ser una pesquera modesta, puesto que las capturas no son excesivamente grandes (máximo 800 gramos), y de que no es necesario disponer de grandes embarcaciones al practicarse en aguas someras y -por lo general- cercanas al puerto, la PESCA DEL MABRE no deja de ser muy técnica y deportiva, puesto que requiere mucha sensibilidad para notar las picadas y clavar el pescado. Además, el hecho de practicarse en las noches veraniegas -preferentemente de luna llena- le confiere un encanto especial, en un marco incomparable. Evidentemente, se puede pescar en noches en los que no nos acompañe el resplandor de la luna, pero es en presencia de ésta cuando podemos conseguir pescatas abundantes, además del acicate que supone el plus de iluminación y la gozada de estar en medio del mar en las calmas noches de verano.

Las noches veraniegas de luna llena y mar en calma son las
ideales para la práctica de esta modalidad.

RECORDANDO VIEJOS TIEMPOS:

      Para rememorar épocas pasadas, el pasado Viernes 13 de julio de 2014, hicimos una salida a bordo del AVIZOR al MABRE de noche para pescarlo a la RONZA, aprovechando la espléndida luna llena que presidía la noche. Se daba la circunstancia de ser la luna más grande y radiante de todo el año, lo que unido a la noche estrellada, las condiciones muy favorables en ausencia de corrientes (el principal enemigo de esta modalidad), las aguas claras, y la relativa abundancia (en comparación con otros años) de esta especie en aguas muy próximas al Puerto de Torrevieja (enclaves en los que en otros tiempos no muy remotos se hacían espléndidas pesqueras de este espárido que habita los fondos arenosos), resultó una noche espectacular en todos los sentidos, haciendo una pescata de mabre de las que hacía varios años que no conseguíamos.

Bonita pesquera de mabre, coincidiendo con la luna llena de julio 2.014. Esa noche agotamos nuestro "auto-cupo" de capturas para la temporada, y lo pasamos en grande recordando "viejos tiempos" cuando el mabre abundaba en nuestra zona. Como dice el refrán: "quien tuvo retuvo..."

   Era una noche en la que, dadas las condiciones inmejorables y al haber concurso de otros dos puertos deportivos –Marina Internacional y el Pantalán-, la mar estaba repleta de luces de barcos pescando muy próximos entre sí en las zonas de pesca querenciosas para esta especie (frente al "doble faro" y "la calle de Rocío del Mar"). A pesar de los numerosos barcos y pescadores, el pescado esa noche pareció enloquecer y en general todo el mundo logró pesquera. Especialmente a partir de la 1:00, cuando comenzó a soplar la suave brisa térmica terral (NW), cuando el pescado se mostró muy activo. Tal es la cantidad de pescado que había en la zona, que a lo largo de la noche vimos con frecuencia en la sonda manchas pegadas al fondo realmente espectaculares, que en otras ocasiones eran difíciles de apreciar, o caso de hacerlo eran muy aisladas.


Imagen de la sonda en la que pueden apreciarse las densas manchas pegadas al fondo arenoso. En pocas ocasiones los mabres se habían dejado ver tan nítidamente, evidencia de que esa noche eran muy abundantes.

         La pregunta que me hago es, si realmente este año ha habido una regeneración y aumento de la especie en la zona, o simplemente las embarcaciones profesionales (trasmallos y arrastreros) han dejado más tranquilos a estos peces en pleno ciclo reproductor. Es difícil saber la respuesta con a ciencia cierta, y probablemente se den una suma de factores y variables difíciles de cuantificar, pero mi teoría es que, si la presión profesional cesara sobre algunas especies, las poblaciones se recuperarían con una facilidad pasmosa, aun cuando haya habido años en los que hayan estado en unas cifras realmente pobres. No obstante, como en toda "crisis", siempre existe una solución y una fecha de caducidad...

ANTECEDENTES. LOS CONCURSOS DEL RCNT:
       De alguna manera, se puede decir que esta modalidad de pesca a fondo con volantín a la deriva o "ronsa", es en la que me hice pescador desde embarcación, puesto que es una modalidad que se practica en VERANO, única época en la que tenía posibilidad de pescar cuando era niño, adolescente y un joven estudiante, y a la que teníamos acceso –dada la cercanía al puerto- desde las pequeñas embarcaciones de que disponíamos, como el “ORIOL” (un pequeño velero de 5 m), o mi anterior embarcación el “PITI”, (un pequeño Artabán de pesca-paseo de 5,5m y 50 CV), que tuve durante 8 años, y en el que me curtí como pescador desde embarcación. Lógicamente, dado su tamaño y escasa potencia y la poca disponibilidad de tiempo para salir en otras épocas diferentes al verano, únicamente aspirábamos a modalidades de pesca modestas y "económicas" como la pesca al mabre, la sorela, o el curricán costero. 

Imágenes de mi anterior embarcación, el "PITI", en el que -junto a mi compañero de fatigas José Ramón- disfrutamos pescando al mabre en las noches de verano cuando eramos estudiantes, y en el que conseguimos buenos triunfos en los concursos locales del RCNT, plantándole cara a veteranos y laureados pescadores.
Fotos del concurso del mabre de 2002, en el que contábamos con patrocinador y camisetas para la ocasión. En aquellos años solíamos ocupar los primeros puestos de este tradicional concurso veraniego del RCNT, puesto que era una modalidad en la que acumulábamos muchas horas de "entrenamiento".

          En aquellos tiempos (hablamos de hace 20 años hasta hace unos 10), salíamos a pescar las noches veraniegas a bordo del "PITI", junto a otros amigos (siendo los más habituales José Ramón y el que suscribe). En ocasiones me acompañaba MI MADRE, que me inició en la pesca, y a la que sigue apasionando esta afición tanto como antaño. Es por ello que, puesto que es una modalidad que ella domina pescando a la antigua usanza (con línea de mano o "chambel"), decidió venirse esa noche haciendo de talismán y recordando viejos tiempos, dándome si cabe un pequeño “repaso” en cuanto a capturas de mabre se refiere. Si bien en otras pesqueras más exigentes por las condiciones de pesca (profundidad, tamaño del pescado, etc) le cuesta más pescar con este tipo de aparejo, en estas profundidades se maneja con una gran desenvoltura y sensibilidad para sentir (y clavar) las casi siempre sutiles picadas del mabre.


La línea de mano o "CHAMBEL" es una forma tradicional para pescar
 a fondo, que ha ido quedando en desuso en favor de las cañas.
No obstante, hay muchos "nostálgicos" que siguen pescando
al mabre con este tipo de aparejo. Especialmente, en condiciones
de cierta corriente puede llegar a ser más efectivo que las cañas...

          En el caso de la pesquera a la que hago referencia en el apartado anterior, salimos con muchas ganas y espectativas, puesto que me había quedado la "espinita clavada" de la semana anterior, en que salí a concursar al concurso del RCNT del mabre (que se celebró anticipadamente a la fecha prevista) a bordo de la embarcación PATATY (junto a David T.), y la noche fue muy escasa en capturas por culpa de las condiciones adversas, principalmente al estar las “aguas blancas” (consecuencia del levante que arreció durante la semana). 

Clasificación de la 1ª manga del Concurso del mabre (Julio 2.014). Tradicionalmente se hacían dos concursos -uno a peso promedio y otro a peso total-. En esta ocasión la 1ª manga fue a peso total. Dada la escasa actividad del pescado esa noche, decidimos volver a puerto antes de hora sin pesar, a bordo del PATATY.

       Tan solo una semana después, y con unas condiciones óptimas -tras una semana de bonanza climatológica-, la noche resultó ser espectacular en todos los aspectos comiendo el pescado prácticamente durante toda la noche (desde las 23:00 que salimos hasta las 7:00 que regresamos a puerto). Además, el tamaño medio de los mabres era extraordinario (en torno a los 500 gramos), logrando varias capturas por encima de los 650 gramos, una talla realmente grande para este pequeño espárido que difícilmente sobrepasa el kilo. De hecho, el récord (en concurso) lo ostentábamos la tripulación del “PITI”, con un ejemplar de 705 gramos desde 1.998, hasta que este año (2014) Augusto Germán Pescador (otro buen amigo con un segundo apellido que le va “al pelo”) logró superar el record, con uno de 735 gramos.

Han pasado más de 15 años, para que otro pescador del RCNT logre superar el record local al mabre más grande. Por fín, Augusto Germán (a la derecha), a bordo del DLOSZLY desbancó nuestro record conseguido a bordo del "PITI" allá por el año 1998, pasando de 705 a 735 gramos.




           La PESCA DEL MABRE es una modalidad que con los años he ido dejando de practicar, porque he ido persiguiendo “objetivos mayores”, y dada su progresiva escasez. Pero con la magnífica pesquera realizada en esta ocasión es fácil volver a “recuperar la ilusión” por una disciplina que tenía abandonada, y en la que coseché buenos triunfos junto a mi compañero José Ramón en los concursos locales, hace ya bastantes años, cuando eramos unos "críos" y "advenedizos" en la pesca desde embarcación.

           En este sentido, y como ya expuse en mi "crítica" en el artículo del "CONCURSO DEL BOTASO", también el concurso del mabre ha ido perdiendo entidad y participación en los últimos años, por la confluencia de dos factores que operan en contra: 
-  La progresiva disminución de este pez los últimos años en nuestra zona (por causa de la sobrepesca profesional).
- La organización del concurso no ha fomentado la participación, primando en algunos casos la compatibilidad de las fechas con las de concursos federativos, que poner el concurso en el momento más adecuado, coincidiendo con la luna llena o con unas condiciones meteorológicas óptimas.


Imágenes de los CONCURSOS DEL MABRE DEL RCNT: en aquellos años se conseguían ranchos fabulosos de mabre y cosechamos triunfos a bordo del "ORIOL" y el "PITI". A la izquierda: en nuestro primer concurso en 1.998 logramos la 3ª plaza. Abajo, foto con el campeón de esa edición y buen amigo Pepito Barrios (del PIPO). A la derecha, concursos de 1.998 y 2.003. (Fuente: revista de SOCIO del RCNT).

     Además, mis inicios en estas labores “periodísticas” se remontan a un artículo para PESCA A BORDO que escribió mi buen amigo Andrés Javaloy, en el que –como especialista en la modalidad- me pidió que revelara los trucos que nos hacían cosechar tantos éxitos en la pesca del mabre. Yo gustosamente lo hice, escribiendo un pequeño artículo que quedó integrado dentro del que él escribió para la revista. Ahí fue donde se me despertó el "gusanillo" de escribir artículos sobre esta afición, que posteriormente desarrollé colaborando puntualmente para la REVISTA DEL CLUB NÁUTICO, la web de Andrés WWW.PESCATORREVIEJA.COM, y posteriormente -y por recomendación de éste-, la revista de tirada nacional PESCA A BORDO.


Fragmento del artículo sobre el mabre  de A.Javaloy en el nº 108 de PESCA A BORDO (Agosto de 2.004). Arriba: epígrafe del artículo donde "revelábamos" nuestros trucos y técnicas, a petición del autor.

LA TÉCNICA DE PESCA. CEBOS Y MATERIAL:

     Los consejos para la acción de pesca quedan reflejados en la imagen anterior ("LOS MEJORES TRUCOS"), pero aclararé algunos aspectos que no se mencionan en éste.


      Básicamente, hay dos formas de pescarlo: a la RONZA o FONDEADOS.


1- La técnica por excelencia para capturar este pez es a la RONZA o deriva, siempre y cuando las condiciones de viento y corriente sean favorables. Es en esta situación, cuando podremos barrer el área de pesca (bancos de arena cercanos a praderas de posidonias), con la velocidad adecuada para ir pasando por su hábitat lentamente, realizando las "enmendás" para rectificar nuestra posición al alejarnos de la "zona caliente". Puesto que somos nosotros los que iremos encontrándonos con el pescado, los mejores cebos son la LOMBRIZ DE BETA y la TITA, puesto que no es necesario que éste sea oloroso. Hay otros tipos de lombriz, que si bien pueden funcionar, no son tan efectivos como los anteriores (coreano, lombriz de arena, etc).



La LOMBRIZ DE BETA es el mejor cebo para el mabre,
siempre y cuando esté viva y tenga buen grosor.
Cuando ésta es delgada y está medio muerta, favorece
el ataquede la morrralla y los pequeños ejemplares
en perjuicio de los grandes.
La LOMBRIZ TITA cortada a pequeños trozos (previo vaciado
de su interior), es un magnífico cebo para el mabre, que selecciona
 la picada de ejemplares de buen tamaño y evita el ataque
de la morralla, dada su gran consistencia.
Las pequeñas titas o "BOCADITOS DE TITA", es un cebo muy
efectivo para poner en la caña con aparejo corredizo,
buscando los ejemplares de mayor tamaño.


2- Cuando las condiciones de viento o corriente excesiva (o ambos) no permitan su pesca a la deriva, deberemos pescarlo FONDEADOS. En este caso, no es importante la precisión del fondeo (el mabre no está en un punto concreto o anclado a una piedra), pero sí es fundamental haber tanteado el lugar para conocer las posibilidades de pesca, una vez fondeados y cebado el punto. Así pues, en esta situación es importante contar con cebos mas olorosos (como ALACHA o SARDINA), para atraer de esta forma al banco de mabres. También suele dar buen resultado bajar una red hasta el fondo con cebo triturado (sardina, alacha, o restos de cualquier pelágico), mezclado con tierra y/o pan, para que con el cabeceo de la embarcación vaya soltando restos que los atraigan. 


Esquema de fondeo para la pesca del mabre (en presencia de corrientes y/o viento), dejando caer por la proa un "saco de engodo" para atraer al mabre, cebado con sardina o alacha.
      Al respecto del cebado (anguado previo) del mabre quiero recordar una experiencia-anécdota que nos sucedió una noche pescando en esta modalidad, hará unos 10 años:

           Salimos antes del anochecer a bordo del "PITI", junto al "CHIQUI III", dirigiéndonos ambos barcos a pescar frente a la zona de "la calle de Rocío del Mar". Puesto que aun había cierta claridad (todavía no era noche cerrada) divisamos en la superficie un gran cuerpo inerte que flotaba. Al acercarnos a él descubrimos que se trataba de un GRAN ATÚN (de unos 150 kg -calculamos-). Su cuerpo estaba entero, aunque ya presentaba síntomas de descomposición y no olía demasiado bien. No obstante, intentamos amarrarlo a bordo entre las dos embarcaciones para acercarlo a Puerto y que fuera analizado. Pero al echarle el pequeño gancho que llevábamos lo agujereamos, se nos soltó, y se fué "a pique". Así pues, decidimos seguir con la intención de pescar esa noche. Curiosamente, era de esas noches que los mabres estaban "remolones" y había excesiva calma, por lo que el barco ronsaba muy poco y el pescado no comía. Eso sí, nos habíamos quedado con la posición donde se había hundido el atún, que con el olor y rastro de sangre que dejaba, debió de concentrar en el lugar gran cantidad de mabres, en un punto que a priori no era querencioso para ellos. De esta forma, aprovechamos la circunstancia para realizar todas las "enmendás" (o correcciones de posición) hacia el punto de hundido del atún, donde por lo visto los mabres estaban "amasaos". El resultado fue que ambas embarcaciones regresamos a Puerto (ya al amanecer) con sendas pescatas espectaculares, cuando la tónica general fue para el resto de barcos una jornada más bien aburrida y escasa en capturas.

Un gran atún en descomposición, seguramente procedente del
"descarte" de alguna embarcación profesional o que murió
 por enfermedad, fue el causante de la pesquera
que relato en el párrafo anterior.

       Respecto al EQUIPO DE PESCA, no es necesario contar con cañas y carretes demasiado sofisticados, puesto que pescamos en aguas poco profundas y las capturas son bastante modestas. De hecho, nosotros pescábamos antaño con cañas "antiguas" y carretes "tipo Sagarra" o similares, y conseguíamos buenas pesqueras. Además, es conveniente que no sean cañas demasiado largas (< 3 m), para poder controlar visualmente (en la oscuridad de la noche) el puntero de la caña, y percibir las finas y sutiles picadas del mabre.
          
          Los APAREJOS que utilizamos son de dos tipos:


1- Volantín convencional: con linea fina entre 0,25 y 0,33, con gametas de 0,25 a 0,30. Los anzuelos es importante que sean de pata recta y poca sección, para permitir el encarnado  de las lombrices (que sufrirán menos que con los de "pico de loro"). El tamaño del anzuelo suele ser entre el nº 1 y el 3, empleando por lo general en nº 2. El plomo no suele ser demasiado pesado, dada la escasa profundidad (de 60 a 100 gramos), pudiendo aumentarse si hay corriente. Por supuesto, el anzuelo "rastrero" debe ser largo (mínimo de 30 cm), para que quede acostado sobre el fondo sin que el mabre note tensión ni detecte la presencia cercana de "cuerpos extraños" (plomo, emerillón, etc).



2- Aparejo con plomo corredizo: siempre dejamos una caña "al pairo" con plomo corredizo y un aparejo largo de uno o dos anzuelos a continuación de éste, cebados con bastante carnada (lombriz entera, gran trozo de tita o "bocadito de tita" entero), que descansa sobre la arena del fondo. Por lo general, suele ser la que logra los ejemplares mayores, y podría decirse que pesca "sola". Esta caña debe ser lanzada lejos del barco, para que el aparejo quede tendido sobre el lecho de arena.



Caña con aparejo corredizo y larga camada de anzuelo único, para la pesca de
 grandes ejemplares de mabre.

HÁBITATS Y ZONAS DE PESCA:


    Por casi todos los pescadores aficionados a esta modalidad son conocidas las zonas donde este pequeño espárido se concentra en abundancia en nuestra zona de Torrevieja.



El mabre es un pez con querencia por los fondos arenosos,
en los que hociquea buscando su alimento.
        
         Básicamente son zonas arenosas cercanas a zonas con vegetación (praderas de posidonia o cimodocea nodosa), próximas al Puerto de Torrevieja, donde alternan playas con zonas rocosas. También en las inmediaciones del Puerto (y en otros tiempos dentro de éste), se concentran grandes cantidades de este pez, quizá más por la cantidad de comida proveniente de los barcos pesqueros profesionales, que por tener hábitats ideales para ellos.


Los bancos de arena con abundancia en sus inmediaciones
de vegetación, como las PRADERAS DE POSIDONIA y/o
de CYMODOCEA, son los hábitats habituales del mabre,
en un rango de profundidades entre 5 y 25 metros.


           Así pues, en un radio de apenas 1,5 millas respecto de la bocana del Puerto, podemos distinguir 3 ZONAS para la pesca del mabre:


1- Zona al sureste, conocida como "doble faro": su denominación le viene por localización del punto caliente de esta zona, situado en la enfilación de los dos faros (rojo y verde) a 16,5 m de profundidad. Es una zona amplia paralela al dique de levante que se extiende desde los 15 m hasta los 22 m (hasta el inicio de las llamadas "piedras de lastre"). Generalmente, el mabre de buen tamaño medio se concentra allí, más por el alimento que depositan los barcos profesionales antes de su ingreso en la dársena del Puerto, que por la propia riqueza de los fondos.



2- Zona al sur, conocida como "la calle de Rocío del Mar": la denominación le viene porque el punto más caliente (a unos 17 m de profundidad), se situa cuando enfilamos paralelos a las luces de la 1ª calle de la urbanización "Rocío del Mar". La zona se extiende desde Punta Prima hasta La Veleta, en un rango de profundidades entre 14 m (en el corte de las praderas de posidonia) y 21 m.



3- Zona al este, enfrente del Paseo Juan Aparicio y la Playa del Cura (hasta la Punta Carral). Es una zona con muy poca profundidad (entre 7 y 11 m), en la que hace unos cuantos años conseguimos pesqueras fabulosas, si bien en los últimos tiempos no hemos conseguido buenos resultados, probablemente desde que se acometieron las obras para acondicionar las "piscinas naturales", que alteraron sensiblemente el hábitat de la zona. Cabe mencionar que, en el extremo oeste de esta zona (a escasos 200 m del punto de inflexión del dique de levante) logramos una pesquera que nos valió el triunfo ese año en el concurso del RCNT (año 2000), logrando 22 kg de un tamaño medio espectacular (pescando en apenas 8 m de profundidad).


Mapa de las zonas de pesca del mabre cercanas al Puerto de Torrevieja, con las curvas isobatas para tener la referencia de profundidad.

     También cabría mencionar otras zonas, no muy distantes de Torrevieja, que en tiempos remotos eran auténticos vergeles para la pesca del mabre, pero que hace ya bastantes años están muy escasos, o caso de haberlos tienen un tamaño más bien pequeño: 

- Zona Frente al Hotel La Zenia (entre 12 y 18 m de profundidad).
-  Frente al Puerto Deportivo de Cabo Roig (entre 10 y 17 m).
-  Playa de la Mata y Moncayo, especialmente en una franja frente al Hotel Campomar ("Tío Chus"), entre 12 y 18 m de profundidad.

GASTRONOMÍA:


    Es un pez de la misma familia (espárido) que el PAGEL, de características similares a éste, por lo que (al igual que comentaba en mi artículo "EL PAGEL: REY DEL INVIERNO"), es un pez bastante seco. 



     A mi juicio, tiene un punto de mayor sabor que el pagel, y en su época de freza (en verano) tiene cierto nivel graso y una textura que le da un sabor característico. Eso sí, tiene una espina bastante fina, con la que deberemos llevar cuidado a la hora de masticarlo. Así pues, es un pez relativamente "económico", que podemos encontrar fácilmente en pescaderías, que aconsejo comerlo simplemente "a la plancha", con un toque de aceite y/o limón, una guarnición de verduras o patatas "a lo pobre", o en su caso fritas.





RELEXIONES:


       La ilusión y motivación por la pesca, no depende tanto del tamaño de las capturas, sino más bien de la proporción del equipo y medios con que contamos para cada modalidad, acorde a nuestras posibilidades y nuestra experiencia. 

       Una buena prueba de ello, es esta modesta pesquera del mabre, que nos puede reportar tantas satisfaciones como otras que requieren unos equipos, embarcaciones, etc mucho más costosos, que nos pueden proporcionar capturas de talla. Como casi todo en la vida, podemos disfrutar de las oportunidades que ésta nos ofrece, según el color del cristal a través del que miremos...

          “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira” (Ramón de Campoamor. Escritor y pensador).

            Y por supuesto, espero que este artículo sirva de algo a alguien a nivel práctico, o por lo menos para hacer pasar un rato entretenido....

           "El sabio no es aquel que sabe donde esta el tesoro, sino el que trabaja y lo saca".



           "Solo aquel que sabe no visita la red para encontrar algo que ya tiene".